
Quiero dejar constancia del enamoramiento típico de una editora-correctora. Y decir que, aunque no lo parezca, esta frase es completa y exageradamente verídica:
"0 (¡cero!) errores de ortografía y de redacción. ¿Puede existir algo tan perfecto? Sintaxis exquisita. En este momento me siento como una marioneta del amor. Bailo y bailo al son de las delicias del corazón.
Me enamora. Es inevitable: me enamora."
Editora-correctora enamorada
