domingo, 25 de mayo de 2008

¡Yo quiero hacer libros así!

Solamente le admito un destacado al libro de Sardi. Es una cita de un informe militar. Fuente: Subversión en el ámbito educativo (conozcamos a nuestro enemigo), Buenos Aires, Ministerio de Cultura y Educación, 1977. Cito:

"la editoriales marxistas pretenden ofrecer: 'libros útiles' para el desarrollo, libros que acompañen al niño en su lucha por penetrar el mundo de las cosas y de los adultos, que los ayuden a no tener miedo a la libertad, que los ayuden a querer, a pelear, a afirmar su ser."

Lo leía y pensaba: ¡Yo quiero hacer libros así!

¿Historia? de la enseñanza de la lengua y literatura

Sardi, Valeria. Historia de la enseñanza de la lengua y la literatura. Buenos Aires: Libros del Zorzal, 2006.

Este libro forma parte de la colección Formación Docente - Lengua y Literatura, dentro de la cual se enmarcan varios autores (creo que todos argentinos) debatiendo distintos aspectos de la promoción de la lectura en el aula. La autora es de Letras de UNLP, y trabaja en cátedras de didáctica y también en el CePA de la Secretaría de Educación del Gobierno de la Ciudad.

Todo eso hubiera avalado que este libro tuviera una cierta integridad teórica, algunos puntos de reflexión y, ante todo, una verdadera historización de la enseñanza de la lengua y la literatura. Pero no, ¡error! Este libro es un simple amontonamiento de información.

Tiene 4 capítulos: Memoria histórica y prácticas de enseñanza, Huella histórica de la disciplina, Conflictos lingüísticos y Lectores y modos de leer. El primero es el capítulo que zafa, es un poco de mezcla y no está claramente organizado por períodos (que sería muy interesante). Lo peor es que la autora debe de haber tenido toda la organización que investigó, pero prefirió ubicarla entre definiciones de Foucault y el habitus de Bourdieu. ¡Como si hubiera que demostrar algo! El segundo es de no-creer: de por sí no tiene un hilo teórico, pero encima se mete en cuáles son las formas válidas de investigación. Cito: "En el territorio de las escrituras personales que escenifican la experiencia vital cotidiana (...) existen distintos géneros textuales. Una de ellas es el diario, que puede ser de un docente o bien de un alumno, en el que se registra el día a día de la existencia. En el diario se confía al papel la memoria de determinados hechos o experiencias, como un modo de tener acceso a ellos y revivir esas experiencias vitales." (Y encima es una cita de una cita!!!). Increíble. Explica métodos para investigar que no usa. Muchas veces, estas investigaciones son criticadas por cerrarse a un sólo caso; pero claro que no considerabamos esta opción: no tener caso alguno.

Capítulo 3: un poco más interesante, hace un panorama de las diferentes gramáticas de moda en relación a su tiempo. Mi destacado del capítulo fue enterarse que Olga Cosettini era una docente de Santa Fe. La última sección hace mucha referencia a cómo llega la gente a las lecturas, en los aspectos de promoción en bibliotecas, relacionadas con marxismo y también con la dictadura. Hay un listado interesante de libros 'admitidos' para hojear.

Mi sensación general es que este es un texto que la autora tenía, sin saber bien qué hacer y le pidieron que lo extendiera para publicarlo; y en definitiva, no tiene ni pies ni cabeza. Bien intencionado, pero sin editor.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Al respecto: conversación ridícula con Mario Méndez

Luciana: [...] Al margen, me quedé pensando. ¿Vos creés que Gabriela encuentra a Ethel? [Dos personajes de Brujas en el bosque.] Ese libro debería ser infinito, para evitar la angustia del cierre.
Mario: ¿Gabriela y Ethel, qué es eso? Me mataste, el día que hablaban del tema yo falté, lo siento.
Luciana: ¡Brujas en el bosque (Alfaguara, 2004)! ¿O es que tenés escritores fantasma como Bucay?
Mario: Ur, dió, tengo una lectora de verdad, y la desaprovecho. Gracias, me has emocionado. Un beso, M.
Y calculo que sí se encuentran, pero a la larga. Lo que cuesta vale.

Crítica de Brujas en el bosque, de Mario Méndez

Méndez, Mario. Brujas en el bosque. Buenos Aires: Alfaguara, 2004.

En este texto, lleno de aventura e intriga, Mario Méndez mezcla lo develado, lo próximo a ser develado y lo que permanecerá siempre en la imposibilidad del develamiento. Si bien en los últimos años se han visto algunos casos, es curioso el uso de la estrategia de los saltos temporales en la narrativa juvenil. La estructura de Brujas en el bosque se apoya en este vaivén del tiempo –y, asimismo, del espacio– y con ello logra un efecto de plasmación de conjunto, de fortaleza de totalidad. El texto no genera una ruptura que delimite un antes y un después, sino que configura una zona narrativa en la cual el presente abarca la temporalidad entera del mundo.
Conviven en la historia el lenguaje cinematográfico, el lenguaje confidencial del diario íntimo y el lenguaje oral de la conversación –quizás incluso de tono más profundamente confidencial–; la playa, la montaña y el clásico bar de la ciudad. Y allí, dentro de los márgenes de la instancia de unión de estos elementos, se desarrolla –como si esta correspondencia de dos planos de heterogeneidades estuviese previa y perfectamente calculada– otra mezcla: la que condensa el amor, el miedo, la traición y la búsqueda desesperada, el anhelo de unir las partes sueltas de la vida.

Chiventísimos!

Se me cayeron algunos chinventos:

"Me han dicho que un chinvento no es un cuento ni un chimento. Ni siquiera es un gran invento. ¡Qué desencanto! Tampoco un canto. Y es que el chinvento que yo les cuento cuando lo invento, no es otra cosa que lo que siento.

Lola Mento"

"Si el astro que más come es un cometa... ¿Tendrá en vez de una panza una panceta?"

Y no tengo más cabeza para pensar, Lola Mento.



Schujer, Silvia. Cuentos cortos, medianos y flacos, Colihue, 2006 (décima reimpresión!)

miércoles, 7 de mayo de 2008

Muñequitos

Un poco cansada de trabajar, dejé que la vista se fuese perdiendo por los rincones de mi pieza. Y, como quien no quiere la cosa, me topé con estos muchachos que estaban ahí, quietitos en una biblioteca. Los recosté sobre la tapa del número 4, invierno-primavera, de la revista Las Ranas y los escaneé.

¡Aquí están! ¡Ellos son los señores Muylatinoamericanos!

martes, 6 de mayo de 2008

Iguales a nosotras mismas

Un hombre que desea ser algo separado de él mismo, miembro del parlamento, comerciante de éxito, juez, abogado famoso o algo igualmente aburrido, invariablemente consigue ser lo que quiere ser. Ese es su castigo.

Quienes quieren una máscara tienen que usarla.

Wilde, Oscar. De profundis. Buenos Aires, Perfil, 1999

viernes, 2 de mayo de 2008

Yo quería ser una jovencita formal

"<¿Por qué las palabras, esa precisión brutal que maltrata nuestras complicaciones?>" dice Beauvoir que dice Barrés. Y después no se decide si le gustan los músicos y los artistas por su sensibilidad y habla de 'sentirlo todo al extremo' - como los accidentes de ferrocarril "se sienten, no se explican". Entonces dice que hace falta la palabra. Y ahí nomás termina con un joven despótico Sartre.

Me había olvidado del tono confesionario de este libro. Ahora no soportaría leerlo.

De Beauvoir, Simone. Memorias de una joven formal. Buenos Aires, Sudamericana, 1999.