lunes, 1 de marzo de 2010

Mundos encontrados, en cuentos maravillosos


Por Inés Castellano

Laragione, Lucía. La bicicleta voladora. Buenos Aires: Crecer Creando, 2006.

Las historias de este libro son maravillosas, y no sólo por el género de los relatos.

Son cuentos entretenidos y frescos, en los que se juega con el límite entre la realidad, lo imaginario y lo insólito. En cada uno de ellos, la complicidad con el lector es necesaria a través de la verosimilitud, como en los buenos cuentos maravillosos.


De los 6 relatos, hubo 2 que me llamaron particularmente la atención: “El dragón de papel” y “¿Dónde hay una princesa?”. En ambos, la relación entre las figuras narrativas ­—lector, escritor, personajes— se funde para ser parte de un todo ambiguo que se sitúa en el papel, en la imaginación, en la realidad. 

Esta perspectiva genera un juego interesante entre el niño y el texto, comprometiéndolo en la lectura, involucrándolo de tal manera que quede atrapado. Los personajes de los libros cobran vida en la realidad. ¿No es así también para la literatura para adultos?

La figura del autor como una entidad  involucrada con los personajes pero a la vez como una persona real, con sus problemas y sus confusiones. Los personajes como elementos de un cuento, pero que  a su vez tienen vida propia y toman decisiones, incluso deciden por el autor, guiando las historias y haciendo del escritor un mero canal por el cual los personajes llegan al lector.

Todo esto, por complejo que parezca, está tratado de una forma tan sencilla y los cuentos son tan breves que es fácil leer cada uno individualmente y reflexionar sobre ellos.

Lo único criticable, desde el punto de vista de la edición, es que algunas de las ilustraciones se anticipan al texto: se muestran una página antes que el desenlace y pueden descubrir el final antes de tiempo.