lunes, 22 de marzo de 2010

Semillas y frutos y nosotros

por Luciana Murzi.

Iannamico, Roberta y Bianki. Nariz de higo. Buenos Aires: Pequeño Editor, 2005.

Nariz de higo es poesía hecha de palabras, de imágenes y de olores. Decires, mirares y oleres. Iannamico y Bianki entrelazan sus voces para crear este libro de Pequeño Editor –grandes publicaciones nos ha dado– que puede ser leído por los chicos, por los grandes e incluso por todos.

Dice el tío gordo “te saqué la nariz”. Y la pone en movimiento por el borde de las cosas en un juego de ida y vuelta.
El tío gordo finge. Simula que quita pero en realidad su gesto es de dádiva, de gratuidad.

El tío gordo le presta a la narradora un espacio para ser llenado: un puente para también poder ser las otras cosas del afuera. Ser uno y ser lo otro: ser lo mismo.
Semilla de jacarandá, limoncito, ciruela, aceituna. Galería de narices prestadas, como un paseo por el mundo natural que va germinando.
Entonces, una nariz tan común y tan corriente como la que tenía la narradora resulta poca cosa cuando todos los frutos de los árboles del patio pueden servir para oler desde otra forma la siesta que parpadea en el aire.


Un cuerpo que se forma
se prepara
para salir al mundo
toma forma
para relacionarse
con otras formas
(...)
la nariz
entra el aire del mundo
al pulmón
el aire que respiramos todos
el mismo aire
que no tiene límite
entre afuera y adentro
entra sale entra
y nos hace vivir
con su suave fuerza
(...)
(En: Iannamico, Roberta. Muchos poemas. Buenos Aires: Voy a salir y si me hiere un rayo, 2008)