sábado, 21 de febrero de 2009

Y acá, de vuelta, con más lecturas al hombro (la mochila pesaba mucho). Quiero postear un cuento, pero es muy largo, y tampoco es infantil, pero sí es de la infancia. Es de Juan Villoro, del libro La alcoba dormida, una selección de cuentos que editó Hum Editor (http://www.humeditor.com/). Dicho sea de paso, ¡una linda sorpresa uruguaya esa editorial! Posteo la tapa y una breve invitación a leerlo...

"Se puede decir que pasé la mayor parte de las vacaciones en el baño. Siempre he sido algo friolento, y como no tenía nada que hacer decidí pasarme las tardes remojado en el agua caliente de la tina. Ahí inventé a mis cuates Víctor y Pablo. Le puse a mi pie izquierdo Víctor y al derecho Pablo. Mis héroes eran dos señores de doce años que combatían a un maléfico criminal llamado Yambalalón y se platicaban en la tina de baño todas sus aventuras, sin importarles mi desnuda presencia. Yambalalón era uno de los mas peligrosos gángsters del mundo. Tenía perros amaestrados que lo ayudaban en sus fechorías. Bajo un ahuehuete de Chapultepec se encontraba un pasadizo que conducía al refugio de Yambalalón. En repetidas ocasiones Víctor y Pablo habían tratado de penetrar la guarida pero nunca daban con el ahuehuete indicado. El terrible Yambalalón no soportaba la luz del día, así es que permanecía bajo tierra la mayor parte del tiempo. Una noche se iba a París o a Toluca (en realidad yo creía que estaban bastante cerca) y asaltaba el Banco Central, siempre el Banco Central, con ayuda de sus siete perros (producto de una mezcla de razas que sólo él había logrado). Me tardé cerca de un mes en imaginar todo esto, sentado en la tina, antes de que la nana me llegara a secar con una toalla gigante."