domingo, 19 de julio de 2009

De pato a gato, de gato a gota, de gota a bota...

Basch, Adela. Había una vez un lápiz. Buenos Aires: Ediciones Abran Cancha, 2006. Ilustraciones de Sara Sedran.


Los libros con pictogramas dan mucho alivio a los chicos en sus primeros intentos de lectura. La combinación de palabras con ilustraciones significativas da lugar a una propuesta lúdica muy interesante.

Este libro de Adela Basch también tiene la delicadeza de trabajar con letra imprenta mayúscula, el primer paso a la alfabetización en la escolaridad argentina. Había una vez un lápiz no se olvida en ningún momento de que tiene que contar un cuento. Y es la historia de un pato, que con la ayuda de un lápiz y de muchas palabras, lleva adelante una gran aventura.

La rima de Basch es ideal, cuando uno no termina de comprender las ilustraciones, debe dejarse guiar por el ritmo e intentar adivinar. Las ilustraciones son de Sara Sedran, en su gran mayoría, collages de papeles recortados y experimentos varios.

Pero lo más interesante en este libro para primeros lectores es que nos permite reflexionar sobre el lenguaje. Las palabras juegan a la escondida y se meten una dentro de otra (por ejemplo, pato en zapato, oro en loro y mar en mariposa). En clase, esto nos da la posibilidad de ensayar con otras palabras y practicar la escritura en un modo divertido. Las palabras también se transforman, mediante el cambio de una letra. Este simple reemplazo lleva al personaje de pato a gato, de gato a gota, de gota a bota, de bota a bote, para volver finalmente a su entidad de pato.

Este libro de la editorial Abran Cancha les encanta a los chicos, que no se cansan de mirarlo y asombrarse con las palabras. Pertenece a la Colección Potrillo Amarillo, junto a Había una vez un libro también de Adela Basch y con ilustraciones de María Delia Lozupone.