sábado, 7 de mayo de 2011

Vainilla, chocolate y mandarina

por Luciana Murzi.

Recientemente premiada por ALIJA como colección destacada del 2010, Luna de Azafrán, de Ediciones Del Naranjo, sigue sumando títulos.
A Mateo y su gato rojo, escrito por Silvina Rocha e ilustrado por Lucía Mancilla Prieto (mención en la categoría Ilustración de los destacados) y Tucán aprende una palabra, escrito por Márgara Averbach e ilustrado por Viviana Bilotti, se agregan dos nuevos libros: El príncipe Vainilla y la princesa Chocolate, de Norma Huidobro y Nancy Fiorini, y Gajos de mandarina, de Laura Quirós y Natalia Colombo.
En total, cuatro libros preciosos.

El príncipe Vainilla y la princesa Chocolate


Huidobro, Norma. El príncipe Vainilla y la princesa Chocolate. Buenos Aires: Del Naranjo, 2011.
Ilustraciones de Nancy Fiorini.     

Este cuento fue seleccionado para integrar la antología de LIJ que la Cancillería editó y llevó a Frankfurt en el 2010, año en el que Argentina fue invitado de honor en la feria. No fue azaroso que Adela Basch, la antóloga, decidiera incluirlo. Es un texto que representa una situación literaria actual: aquella que cuestiona mediante el humor las formas y los contenidos canonizados. Desmoronamiento y reconstrucción.

“Una mañana me levanté pensando en una princesa maleducada y desobediente, a la que le gustan las malas palabras, y se me ocurrió que semejante señorita podría hacer buena pareja con un príncipe amoroso y delicado”, nos dice Norma Huidobro en la solapa de El príncipe Vainilla y la princesa Chocolate. Uno puede preguntarse por qué en el título el orden de los personajes está invertido, ya que la idea del cuento parte de la princesa e incluso el relato comienza narrando lo que ocurre en el Reino Azul, hogar de la princesa Chocolate. Y uno puede responderse que el orden de los factores no altera el resultado, pero yo pienso que un poco es así y que también sí hay alteración y que en eso reside parte del juego de espacios que plantea el libro. La chica marrón y el chico amarillito le hacen frente a todo lo que se dijo sobre las historias de amor de la realeza y a las formas de acción de los participantes en términos de género.

Dejémoslo claro desde el principio: la princesa Chocolate es, más bien, una antiprincesa. Ni una pizca de delicadeza ni de sumisión. Sino todo lo contrario: es malhablada, gritona, desobediente, malhumorada y, para colmo, nada bonita para la gente de su reino.  Y lo mismo ocurre con el príncipe, que no es valiente, ni precioso ni reboza de vitalidad, característica fundamental de un héroe. Paliducho y llorón, el príncipe Vainilla también desafía las convenciones de los cuentos de hadas.
Con este panorama, no hay espera pasiva –no puede haber– para la princesa. Ella sale a buscar novio. Hay en este punto una tradición literaria que se altera. La torre alta en la que solía esperar quieta y silenciosa la princesa se derrumba. Yendo al extremo de esta ruptura, el encuentro entre príncipe y princesa se hace posible gracias a las malas palabras gritadas por la indomable princesa Chocolate. Ella grita y él tartamudea. Príncipe y princesa, princesa y príncipe, se desacomodaron de los roles establecidos. Y así resulta entendible que el príncipe aparezca como primer término del título: el sentido tradicional del cuento de hadas se modificó por completo, y en esta alteración de la herencia cultural la mujer encuentra un lugar propio, que ya nada tiene que ver con el cedido caballerosamente.


Qué decir del trabajo de Nancy Fiorini. ¡Excelente! ¡Y esas coronas-budines! Supo captar las formas humorísticas del texto y reflejarlas también en la imagen. Su estilo, siempre tan original, le dio a esta historia una definición visual fortísima. Impecable. Me encanta Fiorini.


Gajos de mandarina


Quirós, Laura. Gajos de mandarina. Buenos Aires: Del Naranjo, 2011.
Ilustraciones de Natalia Colombo.

Lo primero que se me vino a la cabeza –y a la sensibilidad– mientras leía este libro fue la idea de una noche afrutada. Lo suave y lo cálido. Lo palpable, degustable, olfateable. Continuidad y firulete.
Se dice que publicar poesía infantil es una apuesta por parte del editor porque, sigue diciéndose, es un género que no cuenta con tanta aceptación como la narrativa. Particularmente estoy en total desacuerdo con esto dicho por ahí; pero si se habla de una apuesta pienso que en Gajos de mandarina se profundiza, ya que la poética de Laura Quirós no es del estilo tradicional. Festejo, entonces, el buen ánimo de sus editores.

Son 19 poesías en las que un yo poético exhibe una mirada a veces contemplativa y otras veces narrativa, siempre marcada por la ingenuidad –una mirada despojada, quizás– y por las formas de una experiencia de escritura marcada por la teoría literaria. En esta práctica literaria que se genera en el cruce entre inocencia y programa literario, se configura una voz que va revelando al mismo tiempo, como si se tratara de dos caras de una moneda, la pequeñez y la grandeza de las cosas, lo visible y lo oculto.

Las ilustraciones de Natalia Colombo recalcan la magnitud del plano de delicadeza de los textos, quizás confirmando la edad de los destinatarios. Que los editores hayan convocado a Natalia Colombo para este proyecto me parece un gran acierto. Su estética marca la posibilidad de un ritmo para que la poesía textual se entrelace con la imagen en la totalidad de la página. Y construye, entonces, un espacio enteramente poético para fundar sin extranjería, por ejemplo, una luna que se abre en gajos de mandarina, una luna que se abre en ríos y tiene gusto a cereza.   

1 comentario:

Majo dijo...

Hola! Tengo un blog de tejido, y me gusta la lectura, buscando encontré tú blog y me fascinó, publiqué una entrada con El príncipe Vainilla y la princesa Chocolate, para compartir esta obra. Por supuesto que lo hice tal cual, e incluso como corresponde, menciono la fuente, en este caso, tu blog. Sí no es de tu agrado o lo tomas como algo ofensivo, pido que me escribas un mail e inmediatamente lo levantó. Mi intencion es poder difundir la lectura y demostrar otras opciones para ocupar el tiempo libre.
Muchas gracias!!! Excelente el blog!
Majo.-