sábado, 7 de enero de 2012

La reescritura de (la mano de) la ilustración

Por Lucía Aguirre Ciocca

Dos lanzamientos de una misma ilustradora han inundado las librerías: Solgo (Edelvives) y Lobo Rojo y Caperucita Feroz (Alfaguara). Ella es Cynthia Orensztajn.
Una linda casualidad es que los dos libros son reediciones: Solgo fue editado por Edebé en 2004, en la colección Flecos de sol; mientras que Lobo rojo tenía bastantes años ya sin estar en la calle y pertenecía a una colección de El Ateneo. Aquí sus viejas tapas.


En el primero, Cynthia se convierte en Solgo y pinta con convicción. Cada doble página es un mundo, un planteo, una manera de embriagarnos.
Pintar las cosas como son. El azul como el azul de la mañana, el negro como el de la noche. Pintar como queremos que sean las cosas. Solgo no se deja perturbar y sigue adelante. Su paleta, sus colores, son el mundo mismo. Es un verdadero acierto editorial el gran formato, que nos deja sumergirnos en sus páginas.


Y seguimos con Lobo Rojo y Caperucita Feroz, de Elsa Bornemann. En esta historia invertida, Caperucita es realmente capaz de ser malvada, amenazante, está al acecho. No se esconde en ella una niña buena. El lobito es su presa y solo la solidaridad de los lobitos lo puede salvar.
El logro de Cynthia ha sido transmitir este clima, con belleza y desde perspectivas originales.


Y estos dos libros sobre las apariencias también dejan ver otra cosa: la reescritura que puede hacer la ilustración sobre un viejo texto (y no me refiero a temporalmente viejos). Grandes libros mejoran, toman matices, toman colores y nos dan una lectura más rica y gustosa. ¡Por muchos otros proyectos así!

Andruetto, María Teresa. Solgo. Buenos Aires: Edelvives, 2010.
Bornemann, Elsa. Lobo Rojo y Caperucita Feroz. Buenos Aires: Alfaguara, 2011.