lunes, 3 de mayo de 2010

El manual de los soñadores

por Luciana Murzi

Schuff, Nicolás. Hugo Besugo y el misterio del perro salchicha. Buenos Aires: Norma, 2010. Ilustraciones de Fernando Calvi. Edición de Natalia Méndez.

Hugo Besugo y Viruli, su compañero de aventuras, son dos detectives con mucho futuro. Lo presiento. Después de leer sus dos primeras aventuras, incluidas en este libro, el pronóstico es de éxito seguro. Los lectores esperamos más enigmas, más pistas, más situaciones complicadas, una serie para los simpáticos Hugo y Viruli.

Hay un libro constantemente citado, un texto que guía, aconseja y fija un método de investigación poco convencional. Se trata del Manual total y completísimo del moderno detective. Hugo lo consulta antes de dormir, lo recuerda, lo cita. El manual le añade al razonamiento deductivo clásico una lógica detectivesca distinta basada en la confianza en la intuición y en los sueños como otra forma de acceso al conocimiento. Es un libro que promueve un sistema teórico nuevo para el saber, cuyas hipótesis pueden ser fácilmente falseadas pero jamás aburridas.
Tanto sueño como intuición son instancias de confusión y desorden, espacios para reconstruir, y también lo es la memoria de la abuela de Carmen en el primer episodio del libro. Si en un primer momento “El misterio de la muñeca de porcelana” se presenta como un típico caso de robo, la narración deriva en el desplazamiento del objeto investigado. La (mala) memoria de la abuela resuelve el misterio inicial, pero da lugar a otra pérdida: hay muñeca y faltan ojos. El enigma se actualiza.
Es notable la política de trabajo de Hugo y de Viruli: dar y recibir. Porque no le cobran a Carmen por sus servicios y porque, a punto de ser acogotados por el malhechor, son salvados por ella.

En el segundo episodio, “El misterio del perro salchicha”, a Hugo Besugo le falla la intuición. Sigue una pista falsa que deviene en festejo de cumpleaños con baile y papas fritas incluidas. El perro salchicha no era salchicha. Sin embargo, como de la alegría surgen las más valiosas ideas, a Viruli se le ocurre un plan y lo ponen en práctica. A los pocos minutos, el misterio del perro salchicha no era más un misterio.

Excelente trabajo el de Fernando Calvi al otorgarles identidad visual a los protagonistas. Ojalá que la dupla Schuff-Calvi siga ofreciéndonos publicaciones.

2 comentarios:

Alejandro dijo...

Gracias por el cometario iluminador, Luciana. Me invita a releer este libro tan querible con nuevas pistas. ¡Todos queremos ese Manual! Y que vengan nuevas aventuras de Hugo y Viruli.
Alejandro Palermo

Anónimo dijo...

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