jueves, 13 de febrero de 2014

Sube la marea

Lee, Suzy. La vague. Paris: l´ecole des loisirs, 2011.
Se consigue en Argentina la edición de Bárbara Fiore/Calibroscopio.

Vacaciones > Verano > Playa > Olas > Niños. En este libro no hay una playa superpoblada, sino una solitaria e imponente. Comienza todo en silencio, en grises con mucha textura. La portada nos adelanta a una mamá que porta una sombrilla y una niña corriendo hacia la orilla.
El tema: una experiencia común, ¿no? El juego del oleaje, que viene y que va, que va y viene, es mundialmente reconocido. Y también la pregunta de qué es lo que está más allá. ¿Habrá alguien del otro lado, en este preciso momento, jugando a este mismo juego?

Los trazos son muy sugerentes: las páginas pares son firmes, en negro, en carbonilla. En las páginas impares está el mar, mucho más suelto, más acuareloso, más inmenso. La sorpresa está en saber que hay mucho de retoque digital.
El trabajo de color es intenso y expresivo. Un libro álbum a dos colores corre con riesgos, pero en este son todos aciertos. El celeste lo invade todo a medida que el juego va creciendo en intensidad.

Quizás una de las preguntas que más surgen al mirar La ola es qué sucede en el centro del libro, en estas dobles páginas. Hay un límite que está dado por la mismísima encuadernación y es utilizado como recurso. En un principio, la ola no lo traspasa y la niña no va más allá. Su mano queda atrapada en el mundo que no vemos, las gaviotas también. ¿Error de impresión? No, no, no. Una decisión.


Espejos, La ola y Sombras muestran el trabajo material que le interesa a Suzy Lee sobre el objeto libro. Tanto es así que ha unido sus escritos alrededor de este tema en La trilogía del límite.